Las modelos de talla grande no curan nuestra autoestima

Transcripción del vídeo (pulsa para desplegar)

Cada vez aparecen más modelos de talla grande en desfiles y publicidad de moda, eso que se ha dado en llamar “mujeres reales”. En principio, es algo a celebrar. Pero antes de descorchar el champán, mirémoslo con ojos críticos e informados.
En primer lugar, habrá que ver si esta nueva tendencia se convierte en una costumbre estable, y no en una moda pasajera, como usar modelos exóticas (bizcas, con vitíligo, albinas, etc.)

La pregunta clave es ¿consigue este cambio que nos sintamos mejor las mujeres?

Recordemos algunos hechos que están bien demostrados:

  1. El ideal de belleza femenina ha ido bajando de talla desde comienzos del siglo XX. La mujer ideal ha ido siendo más y más delgada
    Ese “ideal a conseguir” nos impacta a través de la publicidad cientos de veces cada día.
    Exponerse a ver modelos de talla mucho más baja de la media daña la autoestima de las mujeres, en general.
    Este efecto es especialmente destructivo en las niñas y jóvenes, cuya autoimagen se está creando.
    Las mujeres con peor autoestima son más propensas a consumir estos medios, con lo que entran en una espiral destructiva.

Ante este panorama, está habiendo una reacción, una de cuyas caras son las modelos “plus-size”, pero, ¿hasta que punto se sienten las mujeres mejor por el hecho de ver modelos con más curvas?

Un estudio universitario ha revelado que tanto como cabría esperar. En concreto, las mujeres más obesas (con un indice de masa corporal por encima de la media) veían mermada su autoestima al someterse a la publicidad de moda, independientemente de que la modelo fuese mucho más delgada o tuviese una talla más similar a la suya

¿A qué puede deberse esto?

  • Los estudios de psicología han confirmado lo que muchas sospechábamos: la frustración que nos produce compararnos con las que consideramos mejores, es mucho mayor proporcionalmente que la satisfacción de compararnos con las que consideramos iguales o inferiores. Ser mejores que algunas no nos consuela.
  • Además, todas sabemos que cuando se tiene una autoestima muy debilitada, es más fácil encontrar el aspecto negativo de cualquier comparación que el positivo.
  • El ideal de mujer delgada está tan arraigado en nuestra cultura por décadas de exposición, que por lo visto nuestra reacción interna a ver modelos de curvas generosas es algo así como “está bien, pero en realidad todo el mundo sigue prefiriendo a las delgadas”. Harán falta años y años de esta nueva imaginería publicitaria para que nos parezcan aceptables todos los formatos de cuerpo en que venimos las mujeres.
  • Además, las modelos de talla grande no dejan de ser modelos, es decir, mujeres guapísimas, altas, bien proporcionadas, … aún muy lejos de la mujer estándar.

La publicidad y las pasarelas seguirán llenándose de mujeres “ideales” de una u otra manera, porque los diseñadores quieren que sus creaciones luzcan lo mejor posible y las marcan quieren vender lo más posible, y la belleza vende.

Por tanto, a lo más que podemos aspirar es a que los mensajes publicitarios reflejen mejor la variedad de cuerpos que existen, pero no evitará el daño que te causa -a menudo, sin darte cuenta- compararte con ellas.

¿Quiere decir esto que la aparición de modelos de talla grande no sirve para nada?

En absoluto, es algo que debe consolidarse. Es una medida necesaria para frenar la fuente de insatisfacción, y que puede dar sus frutos en el futuro. Sin embargo, debe dejar de echarse la responsabilidad en exclusiva al mundo de la moda.

La erradicación de la epidemia de falta de autoestima femenina deberá venir por educar mujeres más seguras de sí mismas, e inmunes al lado oscuro de la seducción publicitaria.

Hemos de educar desde pequeñas a las niñas y jóvenes para que aprendan:

  • a querer su cuerpo tal como es y no avergonzarse de lo que les viene dado genéticamente.
  • a tener una mirada crítica con lo que ven en la tele, Internet o las revistas.
  • a cultivar su aspecto por el placer de sentirse mejor consigo mismas, pero no por la tiranía de la mirada ajena.

Ante todo, es en la familia donde se establecen las bases de una futura mujer segura de sí misma.

Se sabe que una niña o niño en el que se cultiva una sana autoestima desde pequeño es más inmune a la influencia cultural negativa.

Y teniendo en cuenta que las niñas actualmente pasan más tiempo delante de pantallas y revistas que con sus familias o en la escuela, la educación y la familia deben esforzarse por compensar esta influencia.

Y a las que ya no tenemos edad escolar, os invito:

Dejad de compararos!

Deja de medirte con tu vecina, y mucho menos con las modelos profesionales. Sé consciente de que compararnos es una tendencia escrita en nuestros genes pero no tiene por qué dominarnos y hacernos infelices.

Puedes educarte a ti misma a aceptar tu cuerpo, sin tener que medirte con respecto a ningún ideal. En el momento que aceptes que eres única e incomparable, ahí comenzará a fraguarse tu estilo personal, tu aportación única a la belleza del mundo.

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Para saber más:

Modelos menguantes, angustia creciente.

La talla de las modelos, misses y otros referentes femeninos ha ido a menos durante el siglo XX, mientras la talla media de la población crecía.

Para muestra, este gráfico en que se observa la curva de caída de la talla de Miss America mientras la talla media de la población femenina entre 20 y 29 años no ha parado de crecer. Solo en los años 50 hubo una correspondencia entre las medidas de la mujer de la calle y aquellas que se le presentaban como ideales.

Grafico evolucion miss america

Fuente: PshyGuides

También podemos apreciar en este gif  la evolución de las ganadoras de Miss America durante el siglo XX. Algo parecido pasó en todo el mundo.

Fuente

Nos lo recuerdan a todas horas

Cada día nos vemos sometidos a publicidad por las vías más diversas: diarios, revistas, radio, programas de televisión, series, películas, vallas publicitarias, Internet…

Hay quien se ha molestado en calcular cuántos anuncios llegan a nuestros sentidos (los atendamos o no) y vienen a ser entre 300 y 700.

En muuuuchos de estos anuncios aparecen modelos femeninas, que nos arrojan a la cara su cuerpo y cara ideales. Eso sin contar a las actrices o famosas, que sin querernos vender nada (más allá de a sí mismas) también nos recuerdan a qué deberíamos aspirar.

Y esta exposición, provoca una epidemia de frustración…y aún peor.

Diversas investigaciones han concluido sin lugar a dudas que la exposición constante a los modelos actuales de belleza (muy lejos de la mujer estándar) son la principal causa de insatisfacción con el propio cuerpo, que conduce en muchos casos a transtornos de la conducta alimentaria.

Puedes enterarte de más en este estudio.

Infographic4_FinalLa realidad es abrumadora.

Repasa los datos claves e impactantes en esta infografía titulada “las mujeres se mueren por estar delgadas”, elaborada por el Programa Rader para Desórdenes Alimenticios. Es extrapolable a cualquier país moderno.

(Ver ampliada)

Ver modelos “curvys” no nos cura la insatisfacción.

Aunque algunos han visto la presencia de este tipo de modelos como una panacea, lo cierto es que no está teniendo resultados, de momento.

Según un estudio de la universidad de Arizona (ASU) , La universidad de Colonia en Alemania y la Erasmus de Países Bajos, las mujeres con sobrepeso u obesas sintieron mermar su autoestima al ser sometidas a anuncios de moda con modelos, independientemente de que los protagonizaran modelos muy delgadas o esta nueva hornada de modelos plus-size.

La falta de autoestima no es tan fácil de erradicar cuando ya se ha instalado…

¿Y a ti? ¿Qué emociones te provoca ver a este tipo de mujeres? ¿Te hacen sentir mejor?

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  • Claudia perez

    Cómo nos curaría si dónde aparece una foto de una mujer curvy hay muchas opiniones peyorativas de otras mujeres; si a la pobre Adel casi la comen viva por decirle curvy; llenita a una imitadora como si fuera pecado serlo o decirlo. Parece mentira pero somos las mujeres las que criticamos se peor forma a las demás.

    • Es muy cierto lo que dices, a veces las mujeres somos nuestras peores enemigas, esto es algo que debemos evitar. Gracias por tu comentario. Un saludo

      • Claudia perez

        Gracias a ti por contestarme me honras; te sigo en YouTube tub me encanta tu estilo. Un abrazo

  • Fabiola

    Es que muchas modelos consideradas tallas grandes no son tallas grande en absoluto. Son una 40-42, altísimas y con mucho pecho. A mi que me expliquen las marcas que tiene de grande una chica de 1,80 con una talla 40 super trabajada en gimnasio. Para mi ese hecho demuestra que tenemos un canon de belleza absurdo, imposible y enfermo la verdad.

    Y bueno, que me expliquen como a una chica normal de 1,60 con una 44-46 se va a sentir bien comparando se con eso. Y después hacen campañas contra la anorexia cuando vendes como “talla grande” o gorda a una chica que simplemente esta en su peso y no en infra peso.