Razón 7: Me cuesta mucho cambiar (incluso me asusta)

Conocer tu cuerpo y las técnicas de imagen te permitirán elegir prendas y combinaciones que mejorarán visualmente tu cuerpo.

Sin embargo, encontrar tu estilo es una creación, una búsqueda que requiere investigar, atreverse a probar cosas nuevas, por lo tanto cometer errores… pero siempre con la actitud de hacerlo desde ti misma, con confianza, con la mira puesta es descubrirte a ti misma, expresarte libremente…

Las mujeres con estilo que admiras no llegaron ahí de la noche a la mañana. Se atrevieron a experimentar y seguramente lo siguen haciendo cada día.

Si te cuesta atreverte a cambiar, te voy a allanar el camino para que empieces a entrar en terrenos desconocidos:

Imita antes de crear

Si no eres suficientemente atrevida como para lanzarte a improvisar un cambio en tu vestuario, puedes empezar por imitar lo que ves y te gusta en otras, para ver cómo te sientes personalmente.

Localiza mujeres famosas que usan esa prenda, accesorio, color o estilo que tanto te gusta, o páginas en Pinterest que recogen ejemplos, o cualquier otra fuente de inspiración…

 

Ve a pequeños pasos. Un solo cambio cada vez.

Si te lanzas de la noche a la mañana a un cambio radical de imagen, pueden pasar dos cosas: que descubras el estilo que siempre llevaste dentro y no te atreviste a expresar ¡y te enamores de un flechazo!

O, más probable, que la incomodidad sea tan fuerte que sagas rebotada y sin ganas de probar nada nuevo, nunca más.

Si quieres evitar el rebota, empieza con pequeños cambios, que puedas asumir fácilmente, que te vayan haciendo sentir más y más cómoda con el arte de innovar. Ya tendrás tiempo de hacerte más osada.

 

No vale con probar un día

Date tiempo. NO te dejes llevar por la primera sensación.

Cuando comiences, es seguro que te sentirás incómoda (porque sales de tu zona de confort), y es seguro que recibirás críticas de algunas personas de tu entorno, que se incomodarán automáticamente al mínimo cambio.

Date tiempo para ir más allá de ambas cosas y ver cómo te vas sintiendo.

Prueba el cambio durante al menos 3 semanas. No se trata de vestir con la misma prenda durante ese tiempo, obviamente, sino de probar variaciones dentro de una opción nueva.

Por ejemplo: ponerte sombreros, turbante, tocado o cualquier accesorio en tu cabeza, que no estés habituada a usar.

 

Si puedes, no lo hagas sola

La fuerza del grupo. Siempre somos más atrevidas cuando hacemos algo con nuestras amigas.

Así que si tienes una o varias amigas dispuestas a hacer el experimento, podéis acordar “hacer locuras” con vuestra imagen al mismo tiempo, y así os sentiréis arropadas.

 

Aprovecha las vacaciones

…O cualquier momento en el que salgas por unos días de tu entorno habitual.

Es mucho más fácil “salirse del tiesto” cuando la gente que te rodea no son los habituales y, por tanto, no tienen una imagen tuya tan establecida.

 

Muévete en entornos donde tu nueva imagen no sea tan chocante.

Si hay un estilo que te atrae mucho, pero es chocante en la ciudad donde vives o en tu círculo social, prueba a apuntarse a eventos donde no lo sea tanto.

Si es el estilo rocker, ve a un concierto donde esta imagen sea la normal. Si quieres probar a vestir elegante y clásica, ve a espectáculos o sitios de ocio donde este estilo sea el más habitual.

Así podrás sentirte a ti misma en esa imagen, sin preocuparte tanto de las miradas de los demás.

 

Todo esto se resumen en: póntelo fácil, aíslate tanto como puedas de los prejuicios propios y ajenos, y lo más importante: confía en tus sensaciones.

Quiero que comencéis el año con el proyecto de encontrar el estilo y la imagen que te hará sentir feliz. Aprovecha la promoción de año nuevo. Un descuento de más del 50% en el precio, solo hasta el próximo día 14, a las 12 de medianoche, hora española.

 Empieza a crear tu estilo

 

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