Por qué no nos gusta el blanco??

Resulta que el color blanco nos suele gustar para situaciones muy concretas de nuestra vida, pero no suele ser un color que usemos demasiado para vestir en el día a día. Supongo que las razones son variadas, porque las prendas blancas se ensucian con facilidad, porque a veces se transparenta, porque hace parecer más voluminosa

Todo eso, y mucho más, es cierto pero tamién es cierto que algunas de esas cosas las podemos usar en nuestro beneficio. Por ejemplo, si se transparenta usémoslo para alguna prenda sexy, y si hace parecer más voluminosa, usémos ese color en la parte de nuestro cuerpo que queramos resaltar o aumentar de volumen para equilibrarla.

Creo que nunca he ido vestida de color blanco total, excepto en alguna ocasión muy señalada, pero sí que uso ese color de vez en cuando. Os dejo algunos ejemplos del uso del color blanco:

Este vestido blanco me gusta, pero reconozco que es porque las piezas laterales de color gris hacen que resulte visualmente más estrecho. Que los bolsillos con volumen hacen que la cintura parezca más estrecha en comparación y que la cremallera es una línea vertical que alarga la figura.

Otro ejemplo de vestido blanco. En este caso, el corte imperio con la franja y el detalle gris, hacen que la atención se desvíe y no resulte visualmente tan pesado. Además siempre conviene combinarlo con una prenda de un color que llame la atención. Otra maniobra de distracción.

La combinación de blanco y negro es un clásico que vuelve cada temporada. En este caso, el jersey amplio disimula las formas que pueda haber debajo, es atractivo y grande, pero no se sabe si lo grande es el jersey o tú. Lo que asoma de nosotras siempre parecerá estrecho comparado con un jersey de esta anchura.

Un estilismo en blanco y colores claros, es posible si usamos superposiciones o capas que disimulen los volúmenes. Este y otros trucos os los explico en mi e-book Como vestir para parecer más esbelta

Otro truco para que el color blanco no nos aumente el volumen es usar una tela blanca estampada sobre todo si, como en este caso, los dibujos tan escasos y grandes, lo que hacen es difuminar y engañar visualmente sobre nuestra figura.

Así que vamos a perderle el miedo al blanco, aunque no le perdamos el respeto, que usado con la atención que merece se puede convertir en nuestro aliado.