Los vestidos…cómo usarlos

Desde el Little Black Dress hasta los largos vestidos multicolores que nos llevan de nuevo a la época hippie, ha pasado mucho tiempo, pero no ha pasado nada en realidad.

El vestido sigue siendo uno de los protagonistas de los armarios femeninos, quién más y quién menos tiene un vestido...o muchos.

El problema suele estar en elegir el tipo de vestido que más nos favorece. El vestido, al ser de una sola pieza, resalta o esconde ciertos problemillas que podamos tener, a saber:

- Talle demasiado largo o corto.

- Pecho abundante o escaso.

- Caderas o vientre abultados.

- Cintura poco marcada.

- Tipo de silueta.

Escoger el vestido que equilibre todas estas cosas no siempre es fácil, y no siempre acertamos.

Ya os he hablado en otros artículos sobre el tipo de prendas que va bien según el tipo de figura y nuestros pequeños defectillos.

Vamos a refrescar cinco ideas básicas:

1.- Si no tienes la cintura marcada no te pongas un vestido que la marque. 2.- Los vestidos de corte trapecio o saco son los que más disimulan y mejor sientan. 3.- Los vestidos de corte imperio disimulan el desequilibrio entre talle y piernas. 4.- El largo del vestido no tiene que terminar en la parte más gruesa de tus piernas, ante la duda, mejor largo. 5.- El escote debe ser el que más favorezca tu forma de hombros y pecho. (Lee mis artículos sobre cómo disimular defectillos y las formas de figura y lo que más les conviene: apartado Guía del estilo-Conócete a tí misma-Saca partido a tu cuerpo).