Iconos de moda II. El vestidito suelto y la minifalda

A principios de la década de los 60 el mundo bullía de ganas de novedades, de cambiar el mundo, y la moda no podía permanecer ajena a ello. El vestido suelto de esta década fue una evolución del vestido tubo de los años 50. La idea era que cualquier mujer pudiera tener un vestido sin dejar en ello su sueldo. Y lo consiguieron, vaya si lo consiguieron, porque ahora no habrá ningún armario femenino que no tenga alguno dentro.

Ahora nos puede parecer mentira, pero aquel vestido que John Bates diseñó en los años 60 y que se vendía en grandes almacenes, ha hecho más por la democratización de la moda, que cualquier revolución económica o social.

Mary Quant, que más tarde nos traería la minifalda , dijo de este fenómeno: “El esnobismo ha pasado de moda, y en nuestras tiendas encontrarás a duquesas dando empujones a mecanógrafas para comprar el mismo vestido“. Lo que os digo, la democracia en estado puro.

vestido1

Varios creadores se han adjudicado la creación de la minifalda, pero Mary Quant se lleva ese honor por aclamación general. De lo que podemos estar seguros es de que esa pequeña (y nunca mejor dicho) prenda, supuso un verdadero cataclismo. Esto que ahora nos parece tan normal, y que ha llegado a ser más que mini para convertirse en micro, fue en su momento motivo de escándalo y hasta la propia Iglesia intervino en ello, por el bien de nuestra moral y nuestra alma.

Pero como se ha visto al final, no pasó nada, muy al contrario, nuestras piernas ganaron en altura y nuestra autoestima también. Aunque conviene decir que esa prenda no se ha vuelto a vestir con tanto glamour como en aquellos maravillosos años, con sus melenas cardadas y sus complementos de plexiglas extra-grandes. Tenemos que recuperar esa esencia y darle a la minifalda el marco y el espacio que se merece.

mini1