Razón 2: Nunca he sido una mujer con estilo. ¿no es ya un poco tarde?

Lo primero, ¿tenemos claro qué significa tener estilo?

Solemos asociar el “estilo” con una forma determinada de vestir…

Pero tener estilo debería decirse en realidad tener estilo propio, porque de lo que se trata es de expresar a través de tu aspecto lo que llevas dentro, esa persona única e irrepetible, que pone su nota a la sinfonía de la vida, y que no tiene por qué parecerse a ninguna otra.

Así que dejemos de hablar de tener estilo, y empecemos a encontrar nuestro estilo.

El pasado ya pasó

Muchas mujeres llegamos a la “edad media” sin haber encontrado un estilo con el que nos sintamos cómodas, pero las razones son fáciles de entender.

Quizá no tuviste tiempo que dedicarte a ti misma, demasiado ocupada en criar a tus hijos, desarrollar tu carrera…

Quizá no tenías el conocimiento necesario para construir tu propio estilo, y te limitabas a imitar a otras, o seguir las modas.

Quizá alguien cercano a ti, te convenció desde joven que no eras bella y admirable. A veces los seres queridos bombardean nuestra autoestima por razones oscuras y subconscientes que ni ellos estaría dispuestos a admitir.

En cualquier caso, siempre estamos a tiempo de desprendernos de nuestro pasado y comenzar una nueva vida, con nuestras propias reglas. Y en esto se incluye la manera en que nos presentamos al mundo.

Está solo en tus manos

Tengo una noticia buena y otra mala:

La “mala” noticia es que tener estilo no es algo que puedas comprar o copiar. El estilo se cultiva, se construye, se crea, pero no se puede “encargar”. Ni una asesora, ni todas las revistas de tendencias del mundo te pueden decir cuál es el tuyo.

La buena noticia es, precisamente, que es una creación personal que no acaba nunca y puede darte cantidades enormes de satisfacción.

Las mujeres del siguiente vídeo lo tienen claro (a cualquier edad)

El ejemplo de Iris

¿Hasta que edad se puede cultivar un estilo propio? 

Iris Apfel, icono de la moda, nos demuestra a sus 94 años el estilo no tiene caducidad, mientras queden ganas de vivir.

Sé que alguna dirá: “Bueno, es que ella siempre ha estado en el mundo de la moda”, “Ya, pero es que ella vive en una ciudad cosmopolita”, “Claro, pero ella tiene mucho dinero”, y así hasta el infinito. Excusas, somos consumadas inventoras de excusas. 

Conozco a unas cuantas mujeres maduras anónimas, con un estilo muy personal (que han mejorado al madurar) y que no son millonarias, ni mucho menos. Y si te molestas en mirar ahí fuera, las encontrarás.

Pero en última instancia, se trata de ti, no de lo que otras hagan. Atrévete.

(Espero tus opiniones debajo)


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