Cómo comprar bueno, bonito y barato. Primera parte

Reconozco ser una gran buscadora de chollos, de piezas de ropa o complementos buenas y a buen precio. Cuando alguien me ve con algunos de mis hallazgos, y les digo dónde los he conseguido, casi siempre me dicen lo mismo: ¡¡¡pero es que yo en esos sitios no encuentro nada!!!

Yo tuve una buena maestra, mi madre era catedrática en mercadillos y otras gangas, cuando ella metía la mano en un montón de ropa (donde nadie encontraba nada) ella siempre sacaba algún hallazgo que ponía rojas de envidia al resto de señoras. Llegó a ser conocida en su ciudad por ser la mejor buscadora de tesoros y, cuando ella se acercaba a un montón de ropa, enseguida era rodeada de varias señoras que se convertían en las hienas que devoraban los despojos que ella dejaba.

Tuve la ocasión de ver actuar a mi madre durante muchos años y así aprendí el difícil arte de la búsqueda de oportunidades, y desarrollé mi olfato para todo tipo de compras con las tres B (bueno, bonito y barato).

Reconozco que no hay nada como la práctica para aprender pero, antes de lanzarse sobre los montones, sería bueno conocer algunas claves para no terminar loca o coger manía a este tipo de actividad.

Para empezar, hay que dejar de lado la idea de que en esos sitios no se puede encontrar nada bueno, eso no es cierto, algunas de las mejores piezas de mi armario las he conseguido así a lo largo de mi vida.

La satisfacción que produce encontrar algo maravilloso a un precio impensable, no se puede expresar con palabras. Ir de compras a las tiendas convencionales no digo que esté mal, pero no te sorprende, lo que hay ya te lo conoces o lo esperas pero, entrar en una tienda abarrotada de tesoros o sumergirse en una montaña de ropa por descubrir y hallar aquello que no esperabas, es algo como lo que deben sentir los buscadores de tesoros submarinos cuando se topan con un Titanic cualquiera.

Os diré que yo realizo esta actividad donde quiera que voy, lo primero que hago es enterarme de dónde están las tiendas de segunda mano, los mercadillos de las Asociaciones o ONG's, la zona de tiendas vintage o outlets y qué día se realiza el mercado semanal. Como esto es un deporte universal podéis realizarlo en cualquier ciudad del mundo donde estéis, no en vano ciertas ciudades o países han hecho de las compras uno de sus atractivos turísticos. Volver de un viaje con una maleta llena de piezas de ropa especiales o complementos únicos, hace que merezca la pena el viaje.

Y no me vale como disculpa para no comprar en estos sitios, aquello de que las piezas serán de otras temporadas, porque vuestro armario está lleno de ropa de otras temporadas y no por eso la tiráis. Además, no olvidemos que las piezas retro o vintage se han convertido en lo más chic que podemos llevar.

Este tipo de actividad, como casi todas las del mundo, tiene unas sencillas reglas que os voy a contar en mi próximo post. Son solo 10 y, con ellas, ya os podréis lanzar a la práctica de este deporte tan estimulante para una aficionada a la ropa como el puenting lo es para un aficionado a la adrenalina.

Así que os animo a que me acompañéis en este viaje por los secretos de la compra fuera de los circuitos convencionales. No os perdáis la próxima semana esas 10 reglas de oro!!!