Color-in Color-ado (II)

Como ya hemos dicho, podemos hacer combinaciones cromáticas con colores opuestos o cercanos dentro de la rueda de color. No todos los colores que vemos están en la rueda de color, pero todos se pueden formar a partir de ella:
  • Podemos añadir blanco a un color y aclararle hasta llegar al blanco total, y podemos hacer lo mismo con el negro.
  • Podemos mezclar entre si dos colores terciarios o podemos crear un nuevo color terciario añadiéndole más parte de uno de los colores secundarios que le forman que del otro.
Las posibilidades de combinación son inmensas, hasta llegar a los 10 millones de colores que es capaz de distinguir el ojo humano. En el anterior capítulo vimos cómo, combinar colores cercanos en la rueda (armónicos) u opuestos (complementarios), crea sensaciones cromáticas diferentes. Naturalmente los colores complementarios no siempre son tan fáciles de distinguir, por ejemplo el color amrrón y el azul van bien juntos y no es por casualidad, sino porque son complementarios, no olvidemos que las gamas de marrones y cámel se forman con colores de la gama de rojos y naranjas, que son los opuestos al azul en la rueda, por lo que son sus complementarios. Con esta misma observación podemos hacer combinaciones de colores intentando ver de dónde viene cada uno y con cuál quedarán bien, tanto si queremos hacer combinaciones armónicas como complementarias. Al principio necesitaremos tener delante la rueda de color, pero al final la memorizaremos y podremos elegir colores con toda soltura. Veámos algunos ejemplos:

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Aquí vemos como el color marrón oscuro queda muy bien con el rosa fuerte y con el azul turquesa o azulón, ¿porqué?, pues en el primer caso el rosa y el marrón están en la misma zona de la rueda, la de los rojos, en una combinación de armónicos, en el segundo caso el azul y el marrón están en zonas opuestas de la rueda, es una combinación de complementarios. La sensación que da la combinación es diferente, en el caso del rosa resulta más suave que en el caso del azul. Esa es la sensación que producen las diferentes combinaciones. También he querido demostrar que no es lo mismo que uno de los colores se coloque en la parte superior o en la inferior del cuerpo. Coloquemos el color oscuro en la parte de nuestro cuerpo que queramos hacer más pequeña, y el color más claro en la que queramos agrandar o resaltar. Sabiendo todo esto podemos empezar a jugar con colores, primero se puede hacer con cartulinas de color o con fotos en las que predominene los colores que queramos combinar y luego seguimos con la ropa que tengamos, colocándola encima de la cama y observando el efecto. Los pasos serían los siguientes:
  1. Derminar de qué color primario o secundario proceden los colores que queremos combinar.
  2. Decidir si queremos que nuestra combinación sea armónica (más suave) o contrastada (más fuerte).
  3. Decidir en qué parte de nuestro cuerpo queremos poner los colores claros y en cuál los oscuros.
Si lo que tenemos es una prenda estampada habrá que ver qué color predomina, ese es el que hay que combinar, y el resto de los colores nos servirán para los complementos o pequeños toques de color. Una regla que bien podría aplicarse siempre es no combinar más de tres colores con un protagonismo parecido, usar dos básicos en sus diferentes tonos y un tercero como toque de color. Veamos algunos ejemplos:

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Como se puede ver, jugar con zapatos o también con bolsos o pañuelos puede ser el toque final de una de estas combinaciones un poco más complicadas. También es fácil comprobar que no es lo mismo que la pieza estampada sea la parte de arriba o la de abajo, la parte inferior siempre nos complica algo más la vida, paciencia.
Esto sería una primera aproximación a las combinaciones de color, una vez dominado este principio podemos ir, poco a poco, avanzando en el tema y encontrando qué conjuntos nos favorecen más. El paso siguiente sería añadir los complementos, que pueden servir para: -Darle al conjunto un toque atrevido si nos ha quedado muy simple. - Terminar de resaltar o disimular algún elemento de nuestra imagen. - Darle alegría al conjunto cromático. - Añadir un color que esté en otra parte del triángulo de la rueda y que esté relacionado con el otro color primario que no está en el conjunto....etc, etc. Otro aspecto que quedamos en tratar es la combinación de los colores con el blanco y el negro...pero eso se queda para otro capítulo.