Camden, el mercado urbano por excelencia

No creo que os descubra nada nuevo si digo que Londres es una de las ciudades más interesantes en lo que a mercados se refiere, pero si que quiero hablaros de un barrio y sus mercados que, a mí personalmente me parece muy especial, Camden.

No sólo especial el mercado en sí, sino el barrio que lo rodea. Sus casas con fachadas que te anuncian lo que vas a encontrar en las tiendas de sus bajos, hechas con apabullantes esculturas. El bullicio de un barrio tan vivo como ése, su canal que nos lleva por un paseo en el tiempo a la Pequeña Venecia y la oportunidad de comer en Tailandia, por ejemplo, sin moverte del sitio.

Camden es un mercado en si mismo pero, Camden Market, alojado en una antigua fábrica y el mercado de los Establos son, además de un paraíso para los/as compradore/as, una obra de arte, con sus tiendas alojadas en las antiguas caballerizas y sus estatuas de bronce que parece que vayan a tomar vida en cualquier momento.

La experiencia de la compra en un lugar así se convierte en una especie de cuento, en el que puedes encontrar tesoros, viajar por el mundo y en el tiempo.

Si váis a Londres con buen tiempo, no dejéis de hacer el viaje por el Regent´s Canal, con sus barcos de otro tiempo, os parecerá que volvéis al Londres del siglo XIX y que las primeras máquinas de vapor os cuentan cómo será un futuro que parecía tan bueno.

Respecto a las tiendas que podéis encontrar, os diría que de todo, desde joyería hasta muebles, pasando por ropa de todos los estilos, destacando el gótico más maravilloso que he visto, y complementos que te dejan enamorada. No dejéis de buscar entre las tiendas algunas que ofrecen verdaderas gangas, no os canséis de andar y descubrir sus rincones, parando de vez en cuando para comer en el país que más os guste y ver pasar a la gente.

El simple hecho de estar sentado en uno de sus cenadores, custodiados por estatuas de damas de bronce, nos hace querer quedarnos allí y que el tiempo no transcurra.

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Os invito a ir  Londres, desde luego, pero sobre todo a este mercado, sin prisas y sin intención de hacer o encontrar nada en particular, sólo por disfrutar. Ya me contaréis después.

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