Abrigos para todo

El abrigo es otra de esas prendas que forman parte siempre de nuestro fondo de armario. Pueden ser más abrigados o más ligeros, pero siempre hay un abrigo para cada tipo de clima.

Donde yo vivo se puede decir que los abrigos se pueden usar todo el año, de diferentes telas y formas. Con esa disculpa puedo mostraros unos cuantos tipos de ellos y explicar cómo y cuándo llevarlos.

Un abrigo de piel vuelta, un clásico ya sea de piel natural o sintética, abrigado y que sirve para cualquier ocasión. Invierte en uno de color oscuro como este de Zara.

Si te atreves con uno más extremando, aprovecha a comparte uno tipo matrix, que tapa mucho y es impermeable.

También es una buena opción para climas fríos en que sacamos mucho partido a un abrigo, este de diseño muy especial y color neutro.

¿Un chaquetón corto y reversible? una gran compra para toda estación, sobre todo si es de colores muy combinables, como este de lana de Mango, en colores gris y morado.

Otro abrigo corto y sin forro, esta vez de primavera y otoño, para cuando un abrigo de lana es demasiado y una simple chaqueta es poco.

Y, desde luego, para los climas más fríos, el abrigo de lana con cuello y mangas bien abrigadas. Brick Lane en Londres me dió la oportunidad de comprar este abrigo vintage y creo que nunca me arrepentiré.

Si tenéis oportunidad, haceros con un abrigo reversible que pueda daros dos opciones muy diferentes, como este, con un lado print animal y el otro negro, para no cansarse nunca de él.

Ya véis que las opciones que nos da el ebrigo son muchas, y debemos sacarle todo el partido. Elije el tuyo en función de la ropa que te pongas debajo, recordando siempre la regla de oro: las prendas largas encima de las cortas y estrechas y las prendas largas encima de las largas y anchas. Así acertarás siempre.